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Internacional
The Daily
Oct21,2022

Este 28 de octubre será finalmente el día en que se desvelará una producción que los propios creadores han tildado de "inédita, atrevida, valiente y pionera". PornoXplotación, docuserie dirigida por Mabel Lozano y producida por al área Unscripted de Secuoya Studios, será estrenada en la 67ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid a la hora 7:45pm en el Teatro Zorrilla.
Los tres episodios de la producción, iniciática en la denuncia de una industria opaca que esconde explotación y trata, basada en el libro homónimo escrito por la ganadora de un Goya al Mejor Cortometraje Documental en 2021 (Biografía del cadáver de una mujer) y el inspector de Policía Nacional, Pablo J. Conellie (Alrevés Editorial), será exhibida por primera vez en la nueva sección no competitiva SEMINCI Series, un espacio dedicado al visionado de producciones internacionales para televisoras y streamers. PornoXplotación relata la cruda y escalofriante realidad del elevado precio que se paga en el porno a los dos lados de la pantalla: las víctimas que protagonizan un mercado que genera millones de euros comerciando con la vulnerabilidad económica, la amenaza, la extorsión y el chantaje, pero también la de aquellos que la consumen.
A través de historias reales de mujeres captadas para grabar miles de horas de contenido sexual; entrevistas a actores porno retirados; adictos a la pornografía, padres de adolescentes víctimas del grooming y la sextorsión, y expertos como Pablo Fernández (inspector de la Policía Nacional), Elena Colés (teniente Guardia Civil contra la trata de seres humanos), los doctores en Sociología, Beatriz Ranea y Lluís Ballester, y el psicólogo Alejandro Villena, la osada docuserie producida por la factoría Secuoya Studios llama la atención sobre un peligroso fenómeno en crecimiento que traspasa lo digital y tiene graves consecuencias en la salud y en la vida real de miles de personas.
“PornoXplotación es una serie valiente y necesaria que todo el mundo debería ver por la importancia del tema que pone encima de la mesa. El porno nunca había sido tan accesible como ahora, donde cualquiera con un móvil lleva un cine en el bolsillo, y, nos guste o no, está condicionando la educación sexual de los más jóvenes. Ojalá las historias, 100% reales, de nuestros protagonistas sirvan para generar conciencia”, apunta Eduardo Escorial, director de contenidos Unscriptedde Secuoya Studios.
UNA INDUSTRIA DE EXPLOTACIÓN
Las cifras de la industria pornográfica en el mundo son difíciles de estimar, pero se calcula que mueve alrededor de € 100.000 millones, una cantidad que podría ser mucho más abultada debido al enorme auge del consumo en internet. Es evidente que los que dan la cara no ganan, sino los empresarios del porno que se enriquecen a costa del engaño y la extorsión, y de aquellas empresas que comercian con la venta de datos a terceros.
La serie refleja lo alarmante de las edades a las que tienen acceso los adolescentes a la pornografía. Según distintos estudios, el primer contacto con estos contenidos porno online se sitúa los 12 años y tres de cada cuatro menores la han consumido alguna vez, en un porcentaje mucho mayor en el caso de los varones (87%) que en el de las mujeres (38%). Cada vez son más las voces que alertan sobre la relación de este consumo con el preocupante incremento de los delitos sexuales perpetrados por menores de edad.
Esta apuesta del equipo Unscripted del estudio (Voces de una ciudad, Las cuatro estaciones, Race In, 13 días, JK5022) supone, además, una propuesta visual y narrativa diferencial dentro del género: la narraturgia. Las actrices Clara Chaín y Laura Rozalén dan la cara y son la voz de aquellas que no pueden contar sus historias porque sus vidas correrían serio peligro. Esta representación del relato de forma teatral rompe la cuarta pared para atraer la atención del espectador, una puesta en escena en la que se combinan los géneros dramático y narrativo para dar testimonio del drama de mujeres explotadas sexualmente. PornoXplotación incorpora la animación para ilustrar las escenas más duras del relato, un proceso figurativo a cargo del artista plástico mallorquín, Diego Ingold.





