Derechos
Internacional
Omar Méndez
May28,2015

Los escandalosos casos de corrupción verificados por la justicia estadounidense, que involucran a personeros directos de la FIFA, la principal asociación del fútbol federado mundial, rozan, de momento, también a compañías de televisión. Uno de los empresarios con pedido de extradición confirmado es Alejandro Burzaco, accionista y máximo ejecutivo de Torneos y Competencias Sociedad Anónima, con headquarters en Buenos Aires, considerada, por sus niveles de contratos con televisoras, la mayor productora y comercializadora de eventos deportivos de América Latina y una de las principales del mundo.
En el terreno político, en Argentina, el escándalo roza hasta a Cristina Fernández de Kirchner, jefa de Estado al frente del único gobierno a nivel global que tiene el control de los negocios de derechos del fútbol por televisión. La actual administración de Kirchner se hizo, prácticamente de facto, con el control de derechos de televisación del fútbol federado de la principal división futbolística del país, arrebatándoselo al Grupo Clarín —en contubernio con Julio Grondona, el fallecido presidente de la Asociación del Fútbol Argentino y vicepresidente de FIFA— y lo administra en la actualidad con balances que reflejan pérdidas varias veces millonarias, sostenidas con dinero público. Grondona fue señalado este jueves por la Justicia de EEUU de haber cobrado coimas millonarias, en uso de su cargo de vicepresidente de la federación mundial sospechada.
En volúmen de negocios, el Gobierno argentino es un cliente VIP para Torneos y Competencias, prestador en este caso de servicios de producción para emisiones de varios partidos de la Categoría A y para todas las emisiones en directo de la División B Nacional del fútbol profesional. Según datos de la Auditoría General de la Nación (AGN), el Estado le pagó a la empresa $44.237.991, de 2010 a 2012 (casi US$5 millones). El gobierno, además, le compró a Torneos y Competencias los derechos de televisación del Mundial de Brasil 2014, contratando su producción; la Copa América, el Sudamericano Sub 20 y el Mundial Sub 20, que en conjunto representó una inversión de dinero público de aproximadamente US$ 20 millones. Los canales públicos Canal 7 y DeporTV fueron las pantallas usadas por el Gobierno para hacer llegar a la población argentina cada una de estas transmisiones, intercalando solo propaganda política favorable al partido oficial en cada uno de sus espacios publicitarios. El único Gobierno del mundo propietario de derechos de televisación del fútbol federado del país, de acuerdo a datos de la AGN, vendió esos mismos derechos de fútbol local para fuera del territorio nacional a Torneos y Competencias.
La grave acusación contra el CEO de Torneos y Competencias, y la orden de detención en su contra, preocupa seguramente a la gran cantidad de empresas de televisión a la que entrega servicios la empresa internacional con base en Argentina. La compañía produce los contenidos del canal Fox Sports, en su versión regional; los canales deportivos de DirecTV, y es propietario de la mitad del canal de TV paga argentino, TyC Sports, en sociedad 50-50 con el Grupo Clarín.
En otras regiones
El escándalo recién está viviendo sus horas de alba. Se supone que saldrán a la luz muchos casos más, principalmente en los países emergentes, partes clave de la matriz corrupta usada por los administradores de FIFA. En uno de los discursos más increíbles que se recuerden, Joseph Blatter, presidente de la federación, instó este jueves a bajar los decibeles de preocupación por los hechos trascendidos y a "disfrutar" el fútbol, deslindándose absolutamente de los acontecimientos. Aunque no está acusado formalmente, en el ambiente del fútbol mundial esperaban que Blatter, como cabeza y mandamás absoluto de FIFA, renunciara de inmediato. Como respuesta, en su exposición nada dijo del tema.
La FIFA, se sabe, tiene decisión absoluta sobre los derechos mundiales de televisación de los partidos de selecciones. Al igual que en el discurso de Blatter, pocos dudan que la matriz haya tocado de lleno a muchos negocios cerrados con las compañías de televisación de los eventos de FIFA. El primer capítulo ha quedado abierto esta semana. Con el correr de las horas, puede que las primeras planas de periódicos del mundo hablen también de transacciones viciadas de corrupción en acuerdos de derechos deportivos.





