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The Daily
Mar28,2023

La Universidad Nebrija ha organizado de la mano de la productora Plano a Plano, la II jornada de series de ficción Espóiler Nebrija, centrada en el universo femenino en la industria audiovisual.
La emisión de un maratón de la segunda temporada de Valeria, serie producida por Plano a Plano y estrenada en Netflix, estuvo trufada de ponencias y mesas redondas que analizaron de donde se partía para llegar a la situación actual y cómo se presenta el futuro de directoras, guionistas, y productoras técnicas. Durante una jornada, las mujeres del cine y la televisión han reivindicado su presencia más allá de la interpretación.
La jornada comenzó con una mesa de creadoras femeninas en la que participaron Laura Caballero, cofundadora de Contubernio Producciones y coautora de series como La que se avecina, Machos alfa o El pueblo; Marina Pérez, showrunner, productora y guionista de la serie Valeria; Aurora Guerra, guionista de Acacias 38, Escándalo. Fuerza de paz y Gema Neira, directora de desarrollo de Bambú Producciones y guionista de series como Velvet o Fariña.
Moderada por Rocío Gago, profesora del grado de Comunicación Audiovisual de la Universidad Nebrija, la mesa de mujeres creadoras se desarrolló sobre la situación de la mujer en la industria del cine.
POCAS MUJERES EN LOS EQUIPOS TÉCNICOS
Abrió fuego Guerra. La guionista de El secreto del puente viejo recordó que las cosas han cambiado muchísimo. “Cuando yo empecé en las mesas de creadores había una chica o dos, pero hoy, si soy sincera, no siento un tope mayor que los compañeros masculinos. Donde sí hay puestos copados por los hombres es en los equipos técnicos, todavía hay pocas directoras de fotografía, operadoras de cámara o sonido. Empiezan a verse. Creo que el cambio ya es imparable. En unos años la situación dará la vuelta. Ahora bien, necesitamos que nuestros compañeros nos apoyen”, subrayó.
Por su parte, Caballero se mostró muy optimista: “Yo he tenido la suerte de trabajar en paridad. Éramos mi hermano y yo. Puede que haya vivido en una burbuja. Hoy en Contubernio tenemos un 51% de hombres y un 49% de mujeres trabajando. A la hora de contratar, no miramos si son hombres o mujeres, buscamos talento y pasárnoslo bien”.
A Pérez le ha pasado lo mismo que a Guerra. Cuando empezó se topó con un mundo de hombres que a la hora de armar un guion le preguntaban lo que opinaba, “no por ser guionista, sino por ser la única chica de la mesa”. Coincidió con Guerra en que todavía queda mucho por conquistar, sobre todo en los equipos técnicos. Además, “no habrá igualdad real hasta que no sea necesario organizar mesas como esta, mesas femeninas reivindicando la igualdad”.
Neira aprovechó la ocasión para denunciar esa idea asentada en la sociedad que “asocia a las mujeres a un tipo de proyectos concreto, a historias de amor y sentimientos. Las mujeres no llevamos en el ADN contar solo temas dramáticos o de amor”.
LA LOSA DE LA PRODUCCIÓN EJECUTIVA
Guerra hizo hincapié en las dificultades que han sufrido las guionistas para llegar a formar parte de la producción ejecutiva. “Me costó años que se me reconociera la producción ejecutiva de Puente viejo. La empresa no se planteaba que el creador fuera también parte del equipo de producción. Me costó mucho tiempo conseguir salir en los créditos. Los guionistas, aunque fuéramos los creadores de las series, estábamos bastante ocultos, incluso éramos una presencia incómoda en un rodaje. Pero poco a poco se ha ido demostrando que es lo más lógico, pues quien crea la serie es el primero que la tiene en la cabeza y despreciar ese conocimiento es una estupidez”, recalcó.
Lo cierto es que este cambio de paradigma se convirtió en un punto de inflexión. Heredero de la forma de trabajar anglosajona, surgió el término showrunner, que no es más que un productor ejecutivo, pero desde el punto de vista creativo. Normalmente, es el creador de la serie, también escribe guiones, participa en el casting, en la elección de decorados, de localizaciones, del estilo, de la imagen que se quiere dar de la serie.
Caballero recordó al auditorio que la industria del audiovisual en España todavía es muy joven. “Con la llegada de las plataformas se ha disparado todo y hemos conseguido llegar antes de lo que lo hubiéramos hecho sin ellas”.
PLATAFORMAS COMO ACELERADORAS DEL CAMBIO
“Las plataformas te llevan a muchas personas y abren las puertas a todos los temas. Valeria se estrenó en 190 países de manera simultánea. Incluso siendo considerada una historia de mujeres, consigues un target muy fuerte. Ya no existen temas cerrados o de nichos”, apuntó la showrunner de Valeria.
Aun así, todavía surgen temas tabúes. “Es muy difícil contar temas sobre menores, la iglesia o historias de relaciones complicadas. No hay más que ver la que se ha liado con el estreno de Escándalo que la gente la ha acusado de normalizar la pederastia cuando la serie es la historia, profundiza en los misterios del comportamiento humano, sus bondades y sus miserias”, destacó Guerra.





