TV Paga
México
The Daily
Feb11,2015

Luego de invertir más de US$ 13.500 en las telecomunicaciones de México, no tiene lugar para dudas. Algo, y muy importante, debe encarar cuanto antes. El mercado se ha recalentado con la llegada de nuevos operadores, del cuerpo y el poder de AT&T, por ejemplo. Telefónica, por fin, lo ha reconocido públicamente: aunque no lo confiese de forma enfática, estará en el negocio de la televisión de pago mexicana. ¿Cuándo? Este mismo año, probablemente en algún momento del segundo semestre. ¿Solo? ¿O con quién?
El presidente de la empresa en México, Francisco Gil Díaz, ha dado algunas pistas al Financial Times: Telefónica-Movistar, el segundo mayor operador de telefonía móvil del país, estudia cómo reforzar sus negocios y diversificarse en el mercado de las telecomunicaciones nacionales, y una de sus estrategias principales será el ingreso al negocio de la televisión. Recientemente, AT&T compró Nextel, dueño del 3 por ciento del mercado, un pedazo muy pequeño pero muy rentable (también es propietaria de Iusacell). La compañía estadounidense quiere ampliar su presencia en México y ya desafía el territorio de negocios del grupo español. Ello obliga a Telefónica a moverse con celeridad.
Un socio posible en el aterrizaje en TV paga es el mayor conglomerado de producción audiovisual en español del mundo. “Televisa tiene la necesidad de tomar una decisión pronto, como nosotros, con respecto a si unifica recursos (con Telefónica). El plan para fusionar algunos activos con Televisa no funcionó antes, pero aún existe la posibilidad de trabajar con ellos en diferentes formas”, destacó Gil Díaz.
"Las cosas se están moviendo muy rápido y de forma inesperada, por lo que no creo que Televisa haya tomado ya una decisión de qué hacer", reconoció el directivo.
"Existe la posibilidad de intercambios de activos, fusiones, adquisiciones. Estamos considerando una serie de combinaciones. Probablemente vamos a tener una decisión antes de la segunda mitad de este año. . . Estamos bajo presión para decidir", confesó.
Hay otras dos compañías en la mira de Telefónica: Megacable, líder en la TV por cable, y Axtel.
La compañía española decidió salirse del negocio móvil en Reino Unido, al no poder prestar servicios convergentes: esa decisión sería clave para sus planes de expansión en América Latina. El monto a recaudar lo usará para recortar su millonaria deuda, de aproximadamente 45.000 millones de euros, y para reforzar sus inversiones en Brasil y México. La venta de O2 sería la llave para la inversión en la TV paga mexicana, considerada ahora una movida estratégica fundamental en el territorio que más le interesa al grupo en la región después de Brasil.





