Adquisición
Brasil
The Daily
Ago29,2014

De los dos pretendientes, el padre de la novia ha dicho: el español. Y después de eso, no hay vuelta. Es tan comprometida la decisión que ahora viene la presentación de toda la parentela. El italiano, despechado, reaccionó de inmediato, tildando al desaire de una puesta en escena, teatral, premeditada. En lo formal, parece que la dote ofrecida ha sido la razón determinante. No es lo que piensa el indignado.
"La velocidad asombrosa con la que Vivendi ha aceptado la propuesta de Telefónica permite considerar que la escenografía teatral ya estaba preparada y que había un final feliz para Telefónica", apuntó en un comunicado.
El grupo francés Vivendi ha salido a ventilar públicamente que la elección del grupo español como candidato a alzarse con su filial brasileña GVT no solo responde a lo puesto en la mesa, los €7.450 millones contra € 7.000 millones del italiano. Y a los €3.000 millones que le entrarían inmediatamente en caja.
Telefónica, argumenta, responde 'mejor' a los objetivos 'estratégicos y financieros' del grupo y a los intereses de sus accionistas, lo que lo hace un candidato muy presentable hasta para los representantes de los trabajadores. Vivendi agregó que el acuerdo permitirá a ambas compañías "el desarrollo de proyectos conjuntos en contenidos y medios". El grupo que conduce Alierta le conviene al conglomerado galo por un par de razones fundamentales, según el punto de vista de los analistas: el refuerzo inestimable en la operación de la televisión de pago brasileña, y por lo que le aporta en la batalla del móvil.
Actualmente, hay cuatro grandes operadores móviles en Brasil: Vivo (Telefónica), TIM (Telecom Italia), OI (Portugal Telecom) y Claro (América Móvil), a los que se suma GVT.
Telefónica ha calculado este viernes ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) española que la integración de GVT podría reportarle "al menos" €4.700 millones en sinergias.
Telefónica propone que el pago se lleve a cabo con €4.663 millones en efectivo, a lo que habría que sumar un paquete del 12% del capital de la nueva compañía que resultase de la fusión. De acuerdo a la comunicación, esos €4.663 millones se financiarían con una ampliación de capital de Telefónica Brasil que la propia compañía española suscribiría en su parte proporcional.
En caso de que Vivendi se niegue a ingresar en el accionariado del nuevo operador brasileño resultante de la fusión, tendrá la alternativa de quedarse con un 8,3% de los derechos de voto en Telecom Italia equivalentes al 5,7% de su capital, un total de 1.100 millones de acciones. Al parecer, el mantener esa opción no figura en los deseos del grupo. Por lo que ha mostrado en las últimas semanas, más bien quiere deshacerse de esta participación una vez que Telco -holding que en el que participa Assicurazioni Generali, Mediobanca e Intesa Sanpaolo- se ha disuelto. De hecho, a principios de verano la española ya redujo su peso en Telecom Italia tras emitir bonos convertibles en acciones de la compañía, dejando su participación en el 8,3% que ofrece a Vivendi desde el 14,7% que ya tenía.
Sacarse de encima la participación en Telecom Italia le puede aliviar notoriamente un problema de dominancia que está bajo la lupa de los reguladores brasileños al tener presencia en el capital de TIM Brasil.





