Finanzas
EEUU
The Daily
Ene29,2015

La televisión de pago estadounidense está bajo la lupa de analistas más obsesivos que nunca. No hay día en que gentes de Wall Street o investigadores de los temas financieros no emitan un parecer sobre qué acontecerá en este mercado en un momento de cambios extraordinarios; que sucederá en este 2015, con un dólar venido a menos y con players hambrientos de suscriptores, y con nuevos con dineros y poder tecnológico para disputarle cada centímetro. Se entiende entonces que en estos días se encuentren bajo minucioso examen los reportes financieros de los grupos más referenciales: de esas lecturas se nutre la montaña rusa bursátil.
Time Warner Cable Inc., por ejemplo, ha tenido para estos críticos ácidos un desempeño con claroscuros. Según un reporte de Bloomberg, la cableoperadora que espera la aprobación regulatoria para fusionarse con Comcast Corp, obtuvo ganancias de los clientes por abajo de lo esperado. Las ganancias del cuarto trimestre, de US$ 2,03 por acción fueron inferiores al promedio estimado por los analistas, de US$ 2.09. Las ventas crecieron un 3,8 por ciento hasta US$ 5.790 millones, de acuerdo a lo reconocido por la compañía basada en Nueva York. Los "críticos" proyectaban ingresos de US$ 5.810 millones.
Según Philip Cusick, analista de JPMorgan Chase & Co., citado por Bloomberg, los ingresos en las facturas mensuales de los suscriptores de cable, Internet y servicios de voz, continuaron disminuyendo. Time Warner Cable ha estado apoyado en su oferta de banda ancha para atraer a los clientes que exigen velocidades de descarga más rápidas, como es el caso de los espectadores más jóvenes, cada vez más demandantes de espectáculos en la Web, y con mucho menos interés en pagar por los paquetes de la TV paga tradicional.
Ese dato más la incertidumbre existente sobre la fusión con Comcast representan nubarrones para el precio de las acciones en Wall Street. La disminución del número de estadounidenses que pagan por TV en parte ha inspirado la adquisición en ciernes, de $ 45.200 millones, de Comcast por TWC. Mientras que TWC reiteró que espera que el acuerdo se cierre pronto, las compañías intervinientes han extendido la fecha de vencimiento de su acuerdo de fusión hasta agosto, según un documento enviado al regulador en las últimas horas.
Mientras la Comisión Federal de Comunicaciones de EEUU (FCC) y el Departamento de Justicia han retrasado su decisión en varias ocasiones, los números de TWC siguen viéndose críticamente.
En el cuarto trimestre fiscal, el MSO de Nueva York perdió 38 mil clientes de video residenciales; ganó 295.000 clientes de voz residenciales, y 168 mil clientes residenciales de Internet de alta velocidad.
En este caso, todos los números de abonados eran en promedio mejores a los esperados por los analistas, de acuerdo con Cusick de JPMorgan. En un reporte, dijo que los analistas anticipaban una pérdida de 103 mil clientes de cable con adiciones de 93 mil en la banda ancha y 30 mil de voz.
Pese a ese balance, las facturas de clientes, individualmente, no aumentaron tanto como esperaba Cusick. Por ejemplo, la factura media mensual de banda ancha aumentó a US$ 47,30 al mes, mientras que el analista de JPMorgan esperaba US$47,49, y 30,58 dólares por ingresos de voz, distante de los US$31,63 de su expectativa.
La utilidad neta del MSO se elevó a US$554 millones, o US$1,95 dólares por acción, por arriba de los US$540 millones, o US$1,89, del año anterior. Los gastos de programación y contenido subieron 7,1 por ciento a US$ 1.300 millones en el trimestre. TWC dijo que los costes de fútbol a emitirse, baloncesto y otros juegos dispararon el aumento de sus gastos. Los clientes de este año tienen un cargo mensual de US$ 2.75 añadido para la programación deportiva.
La lectura de los datos de un operador tan importante, en realidad, no revelan nada por fuera de lo proyectado. Dólares más, dólares menos, el gigante se mantiene en el juego dentro de niveles aceptables. No por nada ansía el momento de la fusión para evitar mayores grietas en su operación. Lo que sucede es que el circo bursátil ha puesto en el gran escenario a los gigantes del espectáculo. Las megafusiones tendrán la mayor atención desde Wall Street. 2015 tendrá esa impronta: Analistas metiéndose hasta en los pliegos íntimos para exprimir cada detalle, "escandalosamente" en lo posible.





