M&A
EEUU
The Daily
Feb12,2015

En toda esta historia de películas, hay un actor principal: John Malone. En su extensa carrera de negociador, el extraordinario businessman ha demostrado ser diferente de otros magnates de la industria, acostumbrados a ver la presa de su interés, negociar a través de amanuenses, pagar lo acordado y alzarse con ella. Malone rara vez toma el camino directo cuando está de por medio un gran player. Es más bien del tipo cazador paciente, que observa cada detalle del objetivo. Hasta sacrifica algún bien propio, o parte de él, para medir el objetivo por dentro. Y recién allí, convencido, decide ir por lo que le interesó desde el primer momento. O desiste si comprueba un fallo de percepción.
Este miércoles, Malone hizo un trueque: cedió a Lions Gate (o Lionsgate) la propiedad del 4,51% en Starz (oferta premium de canales de TV de pago), entregando acciones de dos clases de valor. Aunque parezca pequeño el porcentaje, no lo es: representa 14,5% del poder de voto (con un techo de 14,9%, que no podrá superar). A cambio, recibirá acciones de nueva emisión, representativas del 3,4% de Lions Gate.
Malone seguirá siendo el mayor accionista de Starz, en cuanto a poder de voto, con una participación de aproximadamente 6,1 por ciento y aproximadamente el 32,1 por ciento del total de votos: es decir controla esta joya de contenidos premium. Además, una vez cerrado el acuerdo, tendrá silla propia en la junta directiva de Lions Gate.
CONDICIONADOS
Según las rápidas cuentas de algunos analistas, ese 4,5% de Starz que va a manos de Lionsgate representaría un valor de US$ 140 millones. Para el analista Benjamin Mogil, de Stifel, este acuerdo probablemente sea un "buen augurio para el segmento de producción de TV de Lionsgate porque Starz ha estado aumentando su grilla de programación original".
El estudio dio un poder de voto a Malone dentro de Starz por las acciones transferidas. La única condición: no puede vender las acciones. Esa imposibilidad cesaría en el caso de que haya un cambio de control dentro de Starz, o si Malone decide retirarse de Lionsgate. Mientras tanto, el magnate acordó no transferir sus acciones en su nuevo socio a otra persona durante al menos dos años, con algunas excepciones. Las empresas disponen de un derecho de tanteo para recuperar las acciones involucradas en la operación si una de las dos partes decide salir.
"John ha sido un pionero en la distribución de contenidos para el consumidor de última generación, y estamos encantados de añadir un inversionista de su calibre, experiencia y visión a nuestro Consejo de Administración", expusieron en un comunicado el CEO de Lionsgate, Jon Feltheimer, y el vicepresidente, Michael Burns. "Vemos un enorme valor en Starz así como el potencial de explorar una amplia gama de iniciativas estratégicas en el futuro", sostuvieron.





