Estrategias
Global
Omar Méndez
Oct13,2013

El dictamen del último jueves fue el colofón de una historia judicial que curiosamente no enfrentaba a uno y otro grupo. La necesidad de vender de Vivendi y de comprar por parte de Activision, acordada y refrendada gustosamente por ambas, la frenó, de manera brusca, una acción interpuesta el pasado mes ante el Tribunal por tenedores de acciones de la compañía de juegos estadounidense que estaban disconformes con la compra de la participación gala.
De forma sorpresiva, pues nadie daba dos pesos por la traba impulsada por un par de accionistas de Activision, el juez J. Travis Laster, de un tribunal menor de Delaware, la avaló y puso a dormir a la oferta de US$8.200 millones por el 85% de la propiedad de Vivendi en la compañía de videojuegos.
La noticia golpeó los planes inmediatos de la francesa, que no son otros que concentrar sus negocios de medios y contenidos en un holding central, y vender parte y escindir el resto de sus intereses en telecomunicaciones. Para ello, necesitaba salir cuanto antes de activos distantes de sus objetivos, y que proceden de sus varias veces millonarias inversiones de los años 90, como la hecha en el campo de los videojuegos.
El frenazo interpuesto en setiembre tuvo al cierre de la semana anterior la novedad tan esperada por los dos grupos. La Corte Suprema de Delaware revocó, por unanimidad, la sentencia de primera instancia de Laster, destrabando toda la operación. Horas después aparecieron los comunicados oficiales de Vivendi y de Activision Blizzard, ratificando la operación.
El fallo en favor de Activision autoriza el proceso por el cual la compañía se separará de Vivendi, el conglomerado empresarial del que forma parte desde 2007. La empresa americana, que anunció sus deseos de divorcio el pasado mes de julio, ahora los hará realidad con una transacción dividida en dos partes: Activision-Blizzard comprará cerca de 429 millones de acciones a Vivendi por un valor de US$5.830 millones; seguidamente, un grupo de inversores –liderado por Bobby Kotick, CEO de Activision, y el co-chairman Brian Kelly– adquirirá 172 millones de acciones por un total de US$2.340 millones. El consorcio, que poseerá prácticamente el 25% de Activision, incluye a Davis Advisors, Leonard Green & Partners, el portal chino Tencent, y el fondo de inversión Fidelity Investments.
Las dos partes esperan que la operación finalice este martes 15 de octubre, dejando a Vivendi con sólo 12% de las acciones de Activision-Blizzard, con lo cual ésta tendrá garantizada su independencia.
Activision Blizzard nació en julio de 2008, al fusionarse la filial Vivendi Games y la estadounidense Activision para crear la empresa de videojuegos más grande del mundo, con una capitalización que rondó los €12.700 millones. La suma del volumen de negocios del resultado del merger, bautizado Activision Blizzard, rondó los €2.860 millones de euros en 2007, quedando por encima de Electronic Arts, hasta entonces líder.
¿A DÓNDE VA VIVENDI?
En los últimos meses, el conglomerado ha trazado un camino futuro diferente al sostenido hasta ahora. Sus máximos directivos han reconocido la revisión estratégica: ya se entró en las negociaciones decisivas para vender a Etilasat a su activo de telecomunicaciones Maroc Telecom, y ahora concreta la venta de la mayoría de acciones que tenía en Activision Blizzard, con el evidente fin de hacerse de efectivo. En cuanto a otra de sus controladas de telecomunicaciones, SFR, hay decisión de mantenerla pero escindida de sus otros negocios (junto a GVT). Tras las nuevas orientaciones estratégicas, Las negociaciones con Etisalat por el 53 % en la empresa de Marruecos, por un valor de € 4.500 millones, estarían cerrándose a finales de 2013.
Las cuentas de Vivendi se han visto particularmente afectadas por la degradación del margen de SFR, filial de telecomunicaciones, “al operar en un mercado particularmente competitivo en donde la reconquista de abonados ha sido prioritaria ( 809.000 más de clientes de móvil en el primer semestre )", reconocen en la compañía. Por su parte, la brasileña GVT, su restante filial de telecomunicaciones, se ha enfrentado a una desaceleración del crecimiento económico de Brasil y a movimientos sociales que han influido en su desempeño.
“No debemos abandonar todos nuestros activos de telecomunicaciones donde hay nuevas oportunidades ofrecidas por la explosión del tráfico de datos y la red de banda ancha fija y móvil. El proyecto de puesta en común de parte de la red móvil entre SFR y Bouygues Telecom encaja plenamente en esta dirección. Debemos maximizar el valor de nuestros activos de telecomunicaciones”, admiten en Vivendi.
El desacople de Activision Blizzard tiene que ver directamente con su necesidad de caja (los US$8.200 millones son muy bienvenidos) para atender los negocios que considera en esta etapa “principales” y también con un par de datos que la misma Vivendi subraya en uno de sus más recientes reportes financieros. El grupo entiende que la llegada de la nueva generación de consolas convierte en “obsoleto” al producto de Activision Blizzard. Otra razón que esgrime para fundamentar la venta: Vivendi no tenía acceso 100% a su filial de videojuegos basada en Santa Mónica, es decir que no tenía acceso a la caja.
A la hora de buscar las señales del rumbo a tomar por Vivendi, la lectura de sus propias manifestaciones sirven como respuesta. "Grupo Canal + y Universal Music Group -se sostiene en un último balance financiero- han resistido correctamente a pesar de las cargas y los costes de reestructuración de la transición en relación con los primeros meses de integración de adquisiciones y las oportunidades de crecimiento previsto para los últimos meses. Grupo Canal + ha relanzado con éxito los canales D8 y D17. Universal Music Group lleva a cabo la integración de EMI Music".
Vivendi combina varias empresas líderes en contenido y medios de comunicación. Canal + Group es el líder francés de la televisión de pago, también presente en el África francófona, Polonia y Vietnam. Su filial StudioCanal es un líder europeo producción, adquisición, y distribución internacional de películas. Universal Music Group es el líder mundial en la música, que se ha reforzado recientemente y se ha diversificado con la adquisición de EMI Recorded Music.
Con la confesión de la importancia central -por lo redituable- que tienen para el conglomerado los negocios de televisión y medios, los contenidos digitales, los de música y el de filmes, se puede reconocer en dónde pondrá su inversión en los años próximos. La escisión de los negocios de telecomunicaciones va de la mano con este protagonismo que se le quiere inyectar a las áreas más productivas del grupo.





