Ejecutivos
EEUU
The Daily
Mar16,2016

En medio de la turbulencia interna por los cuestionamientos de los inversores acerca de la conducción corporativa de la empresa, Viacom Inc. planea nombrar un director independiente –probablemente surgido de uno de los miembros del consejo directivo actual–, que podría ser anunciado dentro de los próximos días, según reportó Reuters este miércoles.
Esta decisión, sobre la cual los voceros del gigante estadounidense evitaron cualquier tipo de comentarios, tiene lugar a poco más de un mes de que Philippe Dauman reemplazara en el cargo de CEO al longevo magnate de medios, Sumner Redstone, de 92 años, cuya hija se opuso a esa resolución por considerar que la silla debía ser ocupada por una " voz independiente".
El hecho de contar con un director independiente se ha convertido en una práctica estándar de gobierno corporativo para aquellas empresas que han optado por combinar los cargos de CEO y presidente, explica Kevin McManus, vicepresidente de la consultora Egan-Jones Proxy Services.
La función del director independiente, dice Kevin McManus, consistiría en ayudar a la junta directiva a manejar temas sensibles sobre los cuales el CEO podría encontrar alguna incomodidad para expresarse como referirse a su propio desempeño o su remuneración.
Viacom ha sido criticada recientemente debido a los elevados ingresos de Dauman, a quien la empresa le pagó US$54,2 millones en 2015, frente a los US$44,3 millones del año anterior. Todo esto en un contexto poco favorable para la dueña de MTV, Nickelodeon y Comedy Central, si se considera que en el transcurso del último año fiscal las acciones de la compañía cayeron un 44%.
Como informó en la víspera The Daily Television, una mayoría sustancial de accionistas independientes de Viacom votaron el lunes pasado para reelegir a 11 miembros de la junta directiva y rechazar la propuesta de extender el poder del voto a todos los accionistas.
Si bien a primera vista puede resultar sorpresivo el resultado de la votación en medio de la tormenta de críticas de los inversores, la explicación no esconde ningún misterio ya que, según Reuters, el 80% de las acciones con derecho a voto (las de Clase A) pertenecen a Redstone, mientras que los accionistas de participación Clase B –en gran medida relacionados con la negociación de valores diarios del mercado– no tienen la facultad de votar.





