

Una y cien veces hemos escuchado que la televisión vive una nueva edad de oro. Series como Breaking Bad o Mad Men hacen las delicias de críticos y espectadores, pero los contenidos originales están dejando paso a una explosión en el número de adaptaciones. Porque si la invasión de cuentos, novelas, cómics y relatos fantásticos, ya sea en remakes fieles o revisitaciones actualizadas, parecía suficiente, ahora le toca al turno al cine.
Hannibal o Bates Motel son dos ejemplos de esta nueva fijación por la precuela televisiva sobre los orígenes de personajes glorificados en el cine, pero próximamente taquillazos y clásicos modernos comoFargo, Gangs of New York, Abierto hasta el amanecer o Esta casa es una ruina tendrán su versión catódica. Una tendencia preocupante en opinión de David Muñoz, guionista de cine (El espinazo del diablo), televisión (El comisario) y cómic, debido al escaso interés que como espectador le provocan estas historias.
«Las películas cuentan el momento más intenso o interesante de la vida de un personaje. Para que esa historia funcione todo lo que viene antes debe tener una menor intensidad», explica Muñoz. «Estas series pueden estar bien escritas o realizadas, pero la estrategia parece una maniobra desesperada por parte de las cadenas de televisión, que buscan certezas en un medio donde no las hay», sentencia. Todo mientras las parrillas de televisión demandan cada vez más contenidos ante el aumento de televisiones por cable o la entrada de nuevos actores como Amazon o Netflix.
Del mismo modo opina Carlos Molinero, presidente del sindicato de guionistas ALMA y ganador del Goya al Mejor Guión adaptado porSalvajes, que ve en estos proyectos un intento por garantizar cierta notoriedad a costa del original.
«Algunas de estas películas tienen elementos potentísimos que se pueden aprovechar. Se trata de una cuestión de márketing y lo entiendo, pero no creo que los hermanos Coen se levantaran una mañana diciendo 'vamos a hacer una serie de Fargo'», cuenta Molinero.
Pero aunque los Coen, Martin Scorsese, Robert Rodriguez o Steven Spielberg participan en estas producciones, Muñoz explica de forma sencilla la participación de tan venerados creadores. «Dinero necesita todo el mundo. No me parece criticable, pero desde el punto de vista creativo ¿qué interés tiene una serie sobreFargo?». O sobre Ghost, Superdetective en Hollywood, 12 monos e incluso El exorcista.
Lejos de una inexistente crisis de ideas ambos guionistas coinciden en que estas adaptaciones buscan simplemente rentabilizar productos de éxito, utilizando la nostalgia o la familiaridad del espectador como reclamos...Leer el artículo completo





