

Si usted es un suscriptor de TV por cable que se queja sobre el pago de decenas de canales que su familia nunca mira, un analista de medios de comunicación tienen un mensaje: Ese paquete de cable transporta todo tipo de beneficios que no se ven.
En un informe que trata de cuantificar los costos de una fijación de precios on demand para la TV por cable, Laura Martin de Needham & Co, estima que US$ 45.000 millones de la publicidad en TV, estaría en riesgo en virtud de un cambio de este tipo, además de 1.4 millones de puestos de trabajo, US$ 20.000 millones en impuestos pagados por operadores de cable, como Comcast (CMCSA) y Time Warner cable (TWC), y US$ 117.000 millones en capitalización de mercado. Y tal vez usted no se pierda el canal temático cristiano Smile of a Child o Jewelry Television, pero si a usted le gusta alguna de esas redes de nicho, podría casi seguro decirle adiós, por falta de apoyo financiero.
La noción de "desagregación" de paquetes de TV por cable y permisos para que los consumidores puedan elegir sólo aquellos canales que se deseen, han atormentado largamente a los suscriptores frustrados, que pagan alrededor de US$ 720 por año en los EEUU por un promedio de 180 canales. El espectador promedio mirá sólo de 16 a 20 de ellos, de acuerdo a Needham, y la brecha enfurece a millones de ellos que escriben cheques mensuales a las compañías de cable.
Martin sostiene en su informe de esta semana que los precios a la carta llevaría a mayores facturas de televisión. "La idea de crear valor a través de la desagregación puede ser un objetivo loable desde el punto de vista de la política pública, pero para el mundo esta premisa describe lo que nunca puede existir", dice. Esto es principalmente porque por cada US$ 1 de ingresos de abonados, los anunciantes pagan US$ 1.24. Esos pagos ascendieron a US$ 101.000 millones el año pasado, y US$ 56.000 millones provinieron de los anunciantes.
Para mantener la nómina promedio de cable de 180 canales, los hogares estadounidenses tendrían que pagar US$ 1.260 anualmente, o un 75 % más de lo que lo hacen ahora. Pero espere, usted dice que todo el objetivo sería recortar drásticamente esos 180, hasta 15 o 20 que me interesan ver. Desafortunadamente, aquí es donde los aspectos económicos de la industria golpea los mejores planes trazados de un desagregamiento: El coste medio anual para programar un canal de cable es de US$ 280 millones, de acuerdo con las matemáticas de Needham, y es mucho más para aquellos que realizan deportes. Los consumidores tienden a llamar precio ideal a US$ 30 por mes, por sólo esos pocos canales que se desean, de acuerdo con las encuestas de Needham. A través de los 104 millones de hogares estadounidenses con cable, se sumaría US$ 37.000 millones por año.
Sólo el 28 % de los actuales canales sobreviviría en un mundo así, o alrededor de 50 canales en total. "El peor caso", escribe Martin, "sería si los distribuidores (que recogen todo el dinero) mantuvieran los primeros US$ 30.000 millones (como lo hicieron en 2012), que dejaría sólo US$ 7.000 millones para el contenido, lo que implica que solamente un 7 % de los canales sobreviviría y 173 canales desaparecerían".
¿Qué pasa con la publicidad? Estos ingresos seguirían existiendo, pero sólo para los canales de mayor audiencia, como Fox News (FOXA), AMC (AMCX) y A&E, donde Duck Dynasty ha liderado los ratings en cable. Lo que Martin llama "canales de pasión", como Military Channel de Discovery (DISCA), desaparecerían con toda probabilidad, porque no tienen fondos para publicidad significativas, tomando el panorama masivo de paquete con ellos.
Este ejercicio de matemáticas no se traslada a algún tipo de canal de la vida real que es empaquetado por una compañía de cable, que se trate de vender, dado sus enormes estructuras de costos y el hecho de que ESPN (DIS) solo tiene unas nueve permutaciones. (Hasta ahora). Sin embargo, el "ecosistema" general de los grandes cables, sigue siendo un mercado lucrativo para los creadores y distribuidores de contenidos, a pesar de su lucha periódica sobre el dinero.
Mientras que la desagregación del cable podría no funcionar económicamente, el informe Needham sugiere una solución para las personas desencantadas en cuanto al pago de todos los canales no vistos: Cortar el cable, mantener el módem, y transmitir los programas que le gusten desde Hulu, Amazon (AMZN), o Netflix (NFLX). Dice Martin: "Así es como funciona el capitalismo".
Este artículo es original en inglés de Bloomberg Businessweek. La traducción al español es de The Daily Television.





