Regulación
R.Unido
Martín Páez Molina
May12,2016

La BBC será obligada a abrir sus libros a supervisores de gasto del gobierno, deberá permitir a los ministros designar casi a la mitad de los miembros de su junta de dirección y, por primera vez en sus más de 90 años de historia, cederá poderes regulatorios a Ofcom, en el marco de un nuevo y riguroso régimen de gobernanza para el broadcaster público británico.
Así lo informan esta mañana distintos medios de comunicación desde Londres, señalando que el secretario de Cultura John Whittingdale presentará a última hora de este jueves, en el Parlamento, los lineamientos de lo que se considera una “profunda reforma” al estatuto de gestión de la BBC.
Según se anticipa, Whittingdale abogará por una mayor transparencia sobre cómo la BBC utiliza sus £ 3.700 millones de ingresos por derechos de licencia (US$ 5.300 millones), incluyendo la orden para que la corporación haga públicos los salarios de estrellas que superen los £ 450 mil anuales (US$ 649 mil).
Bajo este estricto régimen regulatorio, la Oficina Nacional de Auditoría (NAO) se convertirá en el auditor financiero de la BBC, con amplias potestades para examinar los libros de la compañía, mientras que Ofcom, supervisor del sector audiovisual, se transformará en el regulador oficial, buscando por primera vez asegurar un control independiente de aspectos vinculados a imparcialidad y rigurosidad.
En una propuesta que -según adelanta The Telegraph- será vehementemente combatida por la BBC, Whittingdale concederá a los ministros el poder de nombrar a seis miembros de la nueva junta de gobierno, que reemplazará al BBC Trust, a desmembrarse antes de fin de este año.
La BBC tendrá el derecho a designar hasta ocho de los miembros del cuerpo y, en consecuencia, podrá asegurarse el resultado de los votos, si bien los ejecutivos de la corporación consideran que de este modo se crearía una junta demasiado grande y difícil de manejar.
Las posiciones aliadas a la BBC sostendrán que seis designaciones del gobierno en la junta, con potestades para supervisar las operaciones del día a día, ponen en duda la independencia de la corporación frente al gobierno.
Una fuente del gobierno dijo a la cadena ITV que “la BBC es un broadcaster de nivel mundial y una de las mayores instituciones del país. Nuestros planes significarán que la BBC mantenga los grandes programas que nos gustan y siga creciendo en el futuro”.
En los últimos meses, destacados artistas británicos se han puesto del lado de la BBC, en lo que consideran -y a contramano de lo que los impulsores de la reforma sostienen- un intento del gobierno conservador del primer ministro David Cameron -reelecto por amplia mayoría en las elecciones de 2015- por interferir en la independencia del medio. Entre ellos se destacan el humorista y guionista Steve Coogan, la reconocida actriz Judi Dench y el director Danny Boyle, entre otros.





