Regulación
Europa
The Daily
Dic19,2018

Francia decidió esta semana introducir un impuesto a compañías estadounidenses como Google, Amazon, Facebook y Apple, que comienza a regir a partir del 1° de enero de 2019, convirtiéndose en el primer país europeo en aplicar este tributo orientado específicamente a los gigantes tecnológicos, crecientemente dinámicos en la producción y distribución de contenidos audiovisuales.
Esta carga impositiva especial para las multinacionales tecnológicas -denominada GAFA, por acrónimo de las cuatro compañías gravadas- viene siendo discutida en Francia desde hace años, pero el catalizador que apresuró la decisión del gobierno ha sido el movimiento de protesta social de los llamados “chalecos amarillos”.
De acuerdo con la estimación del ministerio de finanzas de Francia, el impuesto redundará en ingresos anuales por €500 millones, que serán destinados a ayudar al financiamiento de las concesiones hechas por el presidente Emmanuel Macron a los radicalizados “gilets jaunes”, que incluye un aumento del salario mínimo y deducciones impositivas sobre las pensiones, en una apuesta por aplacar el descontento social en las calles francesas.
“No había en absoluto ningún proyecto en danza para una nueva legislación, y te queda la impresión de que el ministro de finanzas Bruno Le Maire se vio en apuros para ver de dónde obtener 500 millones de euros”, dijo el asesor legal Antoine Colonna d’Istria, de la firma Norton Rose Fulbright, de París, en una entrevista con France 24.
De acuerdo con un reporte publicado por el canal estatal francés –firmado por Sébastian Seibt-, otros países europeos, como el Reino Unido, Italia, España, Eslovaquia y Hungría, comparten el fastidio de Francia ante las inventivas formas de los gigantes de internet de eludir impuestos. Estos países tienen proyectos de ley que están discutiendo con las compañías involucradas (Roma, incluso, aprobó un texto normativo a fines de 2017, que nunca se reglamentó).
“Francia parece el menos preparado para avanzar con esta legislación en las semanas próximas”, sostiene el reporte. Los detalles de cómo el gobierno piensa aplicar este impuesto todavía no están claros. A nivel del bloque, Europa evalúa aplicar un impuesto general para gravar el 3% de los ingresos de las grandes compañías tech que facturen más de €750 millones anuales, si bien con persistente resistencia de algunos países (como por caso Irlanda).





