Mercados
Asia
The Daily
Feb01,2016

China es de momento el gran mercado donde la cobertura de Netflix está ausente, pero los problemas en el vasto continente asiático no parecen reducirse a un solo país.
A comienzos de año, en ocasión de la feria tecnológica CES, en Las Vegas, el CEO de Netflix, Reed Hastings, anunció que la compañía se había convertido, con la incorporación de 130 países, en un canal global de televisión por internet.
El anuncio sonó con estridencias y en verdad tiene un peso específico formidable.
Como dijo entonces Hastings, estamos asistiendo a un simple pero progresivo viraje de un modelo de entretenimiento de video corporativo a otro bajo control del consumidor. Y que el big data permitirá a Netflix ofrecer a los usuarios algo que ha sido la fantasía soñada de muchos: un contenido de televisión personalizado.
En Asia, sin embargo, los planes de expansión de la empresa californiana deberán someterse a pruebas exigentes, y no solo por temas vinculados a restricciones regulatorias.
En Hong Kong, el reciente lanzamiento de Netflix no alimenta grandes expectativas de crecimiento debido a su limitado catálogo para audiencias que hablan chino.
“No esperamos en un primer momento un gran crecimiento en Hong Kong”, se sinceró el jefe de Comunicaciones de la compañía, Jonathan Friedland, a escasos días del lanzamiento en esta región administrativa especial de China.
Al malhumor de algunos clientes que amenazaron con cancelar sus suscripciones luego de enterarse de que series como House of Cards no estarán disponibles en su territorio debido a restricciones de licencia, se suma el hecho de la limitación lingüística: la porción de población de Hong Hong que habla el inglés es relativamente pequeña.
Claro que los problemas territoriales no terminan aquí. Indonesia, un país con 250 millones de habitantes, agrega una nueva barrera asiática al gigante del streaming.
El gobierno indonesio dijo este jueves que la decisión del mayor proveedor telco del país de bloquear a Netflix podría ser revocada si la compañía se aviene a cumplir legislación local en materia de pornografía y “radicalismo”.
El miércoles de la semana pasada se conoció un pronunciamiento de la estatal Telekomunikasi Indonesia según el cual Netflix no cumpliría con ciertas regulaciones para empresas extranjeras, como la obtención de una licencia de empresa local y la apertura de una oficina en el país. A ello hay que añadir la preocupación oficial por ciertos contenidos de sus ficciones y películas.
Ismail Cawidu, vocero del ministerio de Información y Comunicaciones de Indonesia, dijo que las compañías online tienen prohibido transmitir contenidos que atenten contra el “interés público” y Netflix no es la excepción.
“Ellos tienen que cumplir las reglas. Nada de pornografía, nada de radicalismo, nada de infracción de derechos”, señaló el funcionario.
Como se ve, el camino iniciado por Netflix de convertirse en canal global tiene aún obstáculos por superar.





