Estudio
Global
The Daily
Jul14,2014

Con el número de suscriptores de TV paga casi estancado o camino a estancarse, los operadores están dedicando más energía en tratar de arrebatarse clientes unos a otros. Sin embargo, la estrategia clave para la salud a largo plazo de la industria es unir la TV paga con la generación del “milenio”.
Pese a las fanfarronadas y bravatas de los actores de la industria, los jóvenes de 18 a 29 años no recalarán en la TV paga tan fácil como hasta hace algunos años. Durante mucho tiempo, la única fuente que alimentó la industria del entretenimiento fue la televisión, y específicamente la TV paga. Este hecho ha permitido a la industria continuar creciendo, año a año, hasta la marca de 100 millones de hogares lograda en 2008.
Desde entonces, internet ha comenzado a cautivar cada vez más a los jóvenes mientras que el crecimiento de los suscriptores de TV paga efectivamente se amesetó. En los últimos siete años, una generación entera ha crecido con expectativas completamente nuevas en los servicios de video.
El crecimiento del video original digital, producido exclusivamente online y de manera profesional, ha ido a la par del tamaño de incremento e influencia de estos consumidores del milenio. Todo parece que los jóvenes han abrazado estos nuevos contenidos. El 39% de los jóvenes entre 18 y 34 años reporta haber consumido estos videos, comparado con el 22% de la población promedio.
Nuevos datos del servicio británico YouView muestran que los “millennials”, además, son un tipo diferente de consumidor. No permanecen sentados en el sillón, impasibles, mirando el show. A ellos les gusta hablar sobre lo que están viendo. El 24% de los usuarios de Twitter, de entre 18 y 24 años, dice usar el servicio para hablar sobre lo que está mirando, mientras que el 20% de los usuarios de Facebook opina lo mismo. Esto es considerablemente más alto que el promedio de los usuarios de Twitter y Facebook (16% y 14%, respectivamente).
Los datos de YouView muestran además que las redes sociales tienen una gran influencia en cómo las personas encuentran algo para mirar. El 12% de los participantes del estudio británico admite tomar recomendaciones para programas de TV directamente desde Facebook (6% Twitter). Por otra parte, el 60% reconoce que los amigos y la familia son factores influyentes en su decisión sobre qué ver.
Toda esta actividad online de los jóvenes no ha pasado desapercibida por los operadores. Dish Network asegura que lanzará un servicio de TV paga online (con un número limitado de canales disponibles) en un rango de precios de 20 a 30 dólares. La compañía intenta específicamente llegar a jóvenes de 18 a 30 con un servicio de streaming personalizado.
Comcast también está intentando cortejar a los millennials más directamente a través de redes sociales. La compañía introdujo el año pasado una nueva funcionalidad llamada “SEEit”. Por medio de este servicio en línea, los consumidores de Comcast pueden ver el canal digital en directo y programar su reproductora digital a través de Twitter para grabar programas cuando un tuit contiene la frase SEEit.
Los esfuerzos de Comcast y Dish son buenos comienzos. Sin embargo, el desafío para los operadores no es menor: asegurarse que los jóvenes nacidos en el milenio tienen a la TV paga dentro de su radar.





