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Latinoamérica
The Daily
Ene26,2016
Brasil es visto como uno de los mercados de mayor crecimiento de Netflix, citado como ejemplo de éxito por parte de los ejecutivos de la compañía.
Las operadoras de TV paga del país, sin embargo, parece que no le harán fácil el camino.
Tras perder casi 1 millón de suscriptores entre 2014 y fines de 2015, las operadoras han unido esfuerzos para un megalobby en Brasilia, con el fin de presionar al gobierno para que apruebe ciertas medidas que apuntan a perjudicar a Netflix.
Según reportó este domingo el columnista Ricardo Feltrin, de AOL, las empresas de TV paga brasileña acordaron actuar de manera conjunta en varios frentes y propusieron una serie de medidas a ser estudiadas por los órganos de regulación del país. Entre las medidas se destaca:
1) Que Ancine exija a Netflix el pago de la Contribución para el Desarrollo de la Industria Cinematográfica Nacional, conocida como Condecine, tasa de alrededor de 3.000 reales (US$ 730) por cada película del catálogo;
2) Que el gobierno obligue a la empresa a tener por lo menos un 20% de producción nacional en su inventario;
3) Que todos los estados de la Federación pasen a cobrar Impuestos a la Circulación de Mercaderías y Servicios (ICMs, similar al IVA) a los suscriptores;
4) Que se estudie una forma de cobrar a Netflix o a sus suscriptores de banda ancha una tasa “extra” cuando el cliente utilice el streaming, bajo la justificación del mayor consumo de banda ancha.
De todas estas medidas, la más complicada de aplicar es el límite del 20% de contenido nacional. El mayor productor de filmes nacionales, el Grupo Globo, se ha mantenido algo reacio a asociarse con Netflix, que ya cuenta en su catálogo con telenovelas de Rede Record y de la cadena SBT como Os Dez Mandamentos, Carrossel y Carrosel – O filme.
La última medida, que estudia el cobro de una tasa por la utilización de streaming, es la más difícil de ser aprobada y, como destaca el columnista de UOL, posiblemente ilegal.
Netflix se ha erigido en los últimos años como una gran amenaza para los competidores del mercado de TV por suscripción. En Brasil, las tarifas mensuales de Netflix van desde 19,90 reales (US$ 4,84) a 29,90 reales (US$ 7,27), mientras que la TV paga ofrece paquetes con valores entre 70 y 300 reales, siendo la media nacional estimada en 166 reales (US$ 40).
Con números de rating celosamente guardados bajo llave, se estima que Netflix alcanzó recientemente en Brasil la marca de 4 millones de suscriptores, con una facturación total aproximada de mil millones de reales en 2015 (cerca de US$ 250 millones). Las operadores de TV paga brasileñas sumaban juntas, en 2014, casi 20 millones de abonados, pero en diciembre de 2015 habían caído a cerca de 19 millones.





