Marketing
EEUU
The Daily
Mar07,2016

El inicio de la producción de una serie basada en Big Hero 6, la película estrenada en noviembre de 2014, señala una variación en la tradicional política de bóveda de Walt Disney.
La unidad de animación para TV de la compañía anunció la semana pasada, en el marco del upfront kids para anunciantes, en EEUU, que la serie sobre la banda de héroes tecnológicos tendrá su debut en 2017 por la cadena de pago Disney XD. Mark McCorkle y Bob Schooley, creadores de exitosas series como Kim Possible, son los productores ejecutivos del proyecto.
“Estamos encantados de tener la oportunidad de desarrollar estos personajes en una serie animada de primer nivel, llena de diversión, acción y el tipo de historia entrañable que solo Mark, Bob -y Baymax (por el prodigioso protector robótico de los superhéroes)- pueden entregar”, dijo Gary Marsh, presidente y director creativo de Disney Channels Worldwide.
Esta rápida introducción de Big Hero 6 en la televisión toma distancia de la tradicional política de moratoria que Disney supo establecer para sus películas.
Con el objetivo de no desgastar a sus producciones por una excesiva exposición, y actualizar cada lanzamiento de acuerdo a los avances tecnológicos de la épica, la empresa retira del mercado a sus clásicos por un período apreciable de tiempo, típicamente de cuatro a ocho años.
Las políticas de entretenimiento de Disney hicieron que, en tiempos del DVD, por ejemplo, grandes películas del estudio como La dama y el vagabundo, Peter Pan o 101 Dálmatas tuvieran ediciones limitadas que, a pesar de no tener el mejor tratamiento de imagen y sonido, fueron éxito de venta, esfumándose rápidamente de las tiendas. Se trata de una estrategia comercial característica de Disney, e imitada por otras compañías, para la gestión de expectativas del consumidor y el sostenimiento del valor de su inventario.
Big Hero 6, en cambio, no será uno de los casos que habrán de guardarse en la bóveda. Basada en el comic de Marvel, subsidiaria de Disney, la película recaudó más de US$ 650 millones a nivel mundial y es la tercera del estudio más taquillera, solo superada por Frozen y El Rey León.





