Señales
Internacional
Omar Méndez
Dic17,2015

En el terreno de la televisión internacional, la sola mención de Deutsche Welle remite al medio público que da voz e imagen a Alemania en el mundo. La realidad muestra que detrás de la insignia DW hay bastante más que eso. Aunque no hay relevamientos sobre los desarrollos de medios de comunicación públicos, el de Deutsche Welle seguramente figura entre las iniciativas financiadas con dinero de un Estado, dirigida a los extramuros de un país, más ambiciosas y de objetivos internacionales más desarrollados que se conozca a nivel mundial en la actualidad. Una televisión de excelencia 24/7 en alemán, inglés, español y árabe; un tridente combinado de TV, radio e internet, cubriendo 30 idiomas; producciones periodísticas de notable factura; alcance global y equipos compuestos por más de 3 mil profesionales de 60 nacionalidades diferentes, que van y vienen por el mundo, le dan una magnitud singular.
El canal DW enteramente en español es un buen ejemplo de cuidado profesionalismo. Reportajes, entrevistas, noticias, shows, programas generalistas, ciclos de conversaciones y documentales, muestran el sello de excelsa creatividad y excelencia de producción, no reducida editorialmente a la perspectiva alemana, su cultura o sus hechos cotidianos, sino abierta al mundo, respondiendo al trazado expuesto en la declaración de objetivos del grupo público: fomentar el entendimiento entre las culturas y los pueblos.
En esa línea se inscribe una de las novedades del año de DW en Español, ¡Aquí estoy!, un original programa de entrevistas, en el que se busca "descontracturar" el formato de preguntas y respuestas europeo en un único ámbito. La presentadora y periodista, Pía Castro, abandona la postura tradicional del reportero y le da al o los reporteados -casi siempre un latinoamericano reconocido por talento o historia profesional, afectiva o cotidianamente vinculado a Alemania- la libertad de elegir los lugares de su preferencia. El invitado, seguido por Castro y un equipo de Deutsche Welle, expone, desde su vereda de sentimientos, recuerdos, la historia de migración, sus orígenes, la integración a una cultura diferente, las experiencias y la construcción del éxito en un entorno diferente, la visión desde su región y la panorámica de ella, estando en Alemania. El territorio de la entrevista se ha extendido recientemente también a las mismas expresiones pero formuladas desde el terruño del entrevistado.
Detrás de historias aparentemente simples, el programa revela historias personales cargadas de significados y vivencias, como la del fotógrafo argentino Guillermo Srodek-Hart, prácticamente un desconocido en su país, que se ha ganado el respeto y el halago a su talento en Alemania. El artista desgrana ante Pía sus obras, salidas de una simple cámara. El alma del artista opera esa cámara y por ese obrar, aparecen instantáneas con inusitada vida, potente en sentimientos. Las fotografías de Srodek-Hart captan el alma de lugares perdidos en el interior de la vasta Argentina, sus culturas, sus personajes de pueblos.

Por ¡Aquí estoy! desfilan seres humanos con esa marcada dualidad de culturas, la alemana y la latinoamericana, contando sus devenires y artes por los que son reconocidos, como la chef brasileña Sabine Hueck; el músico flamenco Diego El Cigala (Diego Ramón Jiménez Salazar, nacido en Madrid pero dominicano por adopción) y su historia fascinante; los extraordinarios bailarines de tango, la alemana Nicole Nau y el argentino Luis Pereyra, pareja en el arte y en la vida; la uruguaya Valeria Risi, una profesional multifunciones de la comunicación basada en la sede de DW, en Bonn, presentadora políglota de Enfoque Europa; o la experiencia del cineasta brasileño Juliano Salgado (hijo del genial fotógrafo Sebastiao Salgado) en la producción que codirigió con el famoso Wim Wenders.
En esa búsqueda de captar la fusión de sentimientos y experiencias de culturas tan disímiles como la alemana y la latinoamericana, Pía Castro y sus compañeros de producción, también cruzan el Atlántico para mostrar las tierras de los entrevistados, lo que enriquece aún más el objetivo. Precisamente en lo que ha sido la primera escala latina de ¡Aquí estoy!, este cronista encuentra a Pía y a los ejecutivos de DW en un catamarán, el Galileo, anclado en el Puerto Madero de la ciudad de Buenos Aires, listo para zarpar rumbo al Río de la Plata.
La hospitalidad alemana se hizo sentir en ese corto trayecto de ida y vuelta, con anfitriones generosos, como los directivos del equipo de Distribución América de Deutsche Welle, llegado especialmente desde Berlín, encabezado por Sylvia Viljoen, su directora. Sylvia y Pía, más Britt-Yvonne Piplak, gerente de Marketing, y David Ecker, junto al siempre activo Heiko Stolze, atendieron solícitamente a sus invitados, operadores de televisión de Argentina y los medios de comunicación del mercado en español. La reunión fue una ocasión ideal para que la presentadora del programa desmenuzara la nueva etapa de entrevistas en el gran patio latinoamericano, iniciada, casualmente, en su ciudad natal, la capital argentina.
Ariel Magnus, escritor y sociólogo argentino de origen judío, muy leído tanto en Alemania como en su tierra, ha sido el entrevistado en la ocasión, en lugares símbolos de la ciudad de Buenos Aires, un énclave preferido de los viajeros del mundo. "Ariel ha vivido en Alemania, es decir que maneja muy bien los dos códigos”, explica Pía a The Daily. El mítico mercado de Liniers, el mayor en el rubro ganadero del mundo; el barrio de Palermo, símbolo de la ciudad en el mundo, y la inevitable experiencia de un asado en un lugar tradicional de Buenos Aires, adornan a esta nueva entrevista.

"Cada cual tiene que buscar su propio camino, y ese largo camino, como inmigrante, no está libre de sacrificios. Tenemos que luchar para que nos escuchen, para que nos acepten, para acceder a buena formación, para hablar otro idioma, para movernos en Europa, que no es nuestro entorno, y, sobre todo para seguir entendiendo nuestra tierra, que quizás es lo más difícil", contó Pía a la DW cuando se lanzó el programa. Esos sentimientos y experiencias vividas por la periodista son la clave del logrado clima que alcanza al invitado en este logrado ciclo de reportajes, de mucha producción, compactado en emisiones de media hora que programa semanalmente el canal en español de la Deutsche Welle.





