Estudio
R.Unido
The Daily
Abr22,2016

Cerca del 30 % de los adultos del Reino Unido cree que la calidad de la programación de TV empeoró en 2015, según una nueva investigación del regulador británico Ofcom.
El informe UK Audience Attitudes Towards Broadcast Media, explora las actitudes y opiniones de los británicos adultos hacia la TV y radiodifusión, y áreas relacionadas como las normas de programación, publicidad y regulación.
Se encontró que la mitad (50 %) de los espectadores pensó que la calidad de los programas de TV sigue siendo la misma del año pasado, mientras que sólo el 17 % pensaba que había mejorado.
La edad también es un factor en el que la opinión hacia la TV cambia, por ejemplo los de 16-34 años fueron más propensos que todos los adultos a decir que los programas de TV han mejorado (24 % vs. 17 %). En cambio, los adultos mayores de 65 años son más propensos a sentir que los programas de TV han empeorado (44 % vs. 30 %).
Los principales motivos de la baja calidad de la programación fueron: más repeticiones (65 %), falta de variedad (39 %), falta general de calidad (32 %) y demasiados reality shows (28 %).
Un 19 % de los espectadores adultos en el Reino Unido, dijo que habían encontrado personalmente algo ofensiva a la TV en los últimos 12 meses, lo mismo que el año anterior y una cifra que ha estado "prácticamente sin cambios desde el 2010".
Los principales tipos de contenidos que resultan ofensivos a los televidentes fueron: contenido sexual (38 %), violencia (37 %) y lenguaje inapropiado (37 %).
La reacción más común frente a contenido ofensivo es cambiar de canal (50 %), mientras que un 21 % directamente apagan la TV y un 22 % se pone a hablar con otras personas, sólo un 16 % continúa mirando el contenido ofensivo.
Otro tópico destacado en el reporte fue la concientización en la regulación de los medios que sigue siendo alta entre todos los adultos. Ofcom encontró que nueve de cada diez adultos son conscientes de la franja horaria apta para los menores, y la mayoría (60 %) siguen considerando a las 9 p.m. como una hora aceptable para que los shows no adecuados para los niños comiencen a ser transmitidos.





