Evaluación
EEUU
Brenda Bernal
Jul14,2015
A medida que se acelera la transformación de la TV a digital, las compañías de medios tradicionales toman diferentes estrategias que afectan su capacidad para ser exitosas a futuro, ya sea por cambios en sus modelos de negocio o por empaquetamiento. Standard & Poor’s (S&P) ha dado a conocer una nueva investigación en donde se analiza la creciente presión sobre la industria de la TV y algunos de sus ganadores y perdedores.
La temporada 2014-2015, que terminó en mayo, vio a las audiencias de TV caer un 8 % en total para las redes broadcast como las gigantes ABC, CBS, Fox y NB. Las redes de TV paga no pueden alegrarse: sus televidentes disminuyeron un 11 % en total para las 50 principales redes del mercado estadounidense. S&P aclara que estas caídas se deben a dos motivos principales. En primer lugar porque el sistema tradicional de medición de Nielsen no está capturando con precisión la audiencia general, ya que sólo tiene en cuenta la ventana de medición C3. Y en segundo lugar, los espectadores tienen más opciones de entretenimiento de video, incluyendo shows de TV y películas disponibles online en Amazon, Hulu y Netflix, así como contenido de video no tradicional en formato corto en YouTube.
El informe señala que mientras va ganando terreno el paquete adelgazado, la práctica tradicional de empaquetamiento de los operadores de redes de TV paga, se convertirá en insostenible. Principalmente este modelo busca impulsar y proteger las redes de TV por suscripción tradicionales de baja calificación empaquetándolas con redes emblemáticas como CNN o ESPN.

Una de las soluciones, sugiere, sería mover estas redes de menor calificación a online, a paquetes especiales de segundo nivel, o dejarlas de lado por completo; pero esto supone enfrentar un impacto secundario ya que estas redes más débiles suelen ser compradores de importancia de la programación sindicada.
S&P considera que todavía hay lugar (y demanda) para el contenido que atrae a un público más amplio, evitando así la restrictiva definición de que el contenido convincente es "la programación original y el deporte de alta calidad". Por ejemplo, Hallmark Channel de Crown Media tiene una marca fuerte y un consumidor leal, a pesar de que no muestra deportes y tiene muy bajo costo para los operadores de servicios de video, ya que Crown no pelea agresivamente las tasas de afiliación. Como resultado, los operadores de servicios de video es probable que no dejen caer las redes de Crown, incluso en un entorno de paquete flaco.
“Creemos que las empresas estadounidenses de medios pueden lograr el éxito a largo plazo en el sector de la TV de EEUU, si tienen en cuenta cuatro rasgos fundamentales: marcas fuertes, bien definidas que se traducen a través tanto de TV tradicional como en alternativas online; una exposición limitada para las redes de TV paga de segundo y tercer nivel; una menor dependencia de los paquetes de video de tamaño completo; y la voluntad de dejar las redes vulnerables que fallan”, señaló el analista de S&P, Naveen Sarma.
Teniendo como base el análisis previo, para la evaluadora, las empresas ganadoras que reúnen más de esas cualidades son: CBS, Comcast, Time Warner, Twenty-First Century Fox y Walt Disney. Mientras que los perdedores son AMC Networks y Viacom, pues "poseen menos de estas cualidades en relación con sus pares más fuertes".





