Tech
EEUU
The Daily
Nov11,2015

La incorporación de ciertas funcionalidades en los smart TV, que permiten hacer un seguimiento de los hábitos de video del consumidor y compartir esa información con anunciantes, ha despertado alguna polémica por estos días en EEUU. Se trata del seguimiento denominado “Smart Interactivity”, creado por Vizio, que se activa por defecto en cada smart TV de la marca. Los propietarios de este televisor, para sustraerse al rastreo, deben neutralizarlo mediante el opt-out.
La controversia, por aquello que supone una injerencia no deseada en los comportamientos privados del consumidor, fue recogida por la agencia de noticias neoyorquina sin fines de lucro ProPublica. En un artículo firmado por Julia Angwin, se menciona que otros fabricantes de smart TV como Samsung y LG Electronics sólo trackean hábitos de video de los consumidores si ellos mismos eligen activar la funcionalidad.
En un comunicado de la empresa, citado por el artículo, Vizio aclaró que “la información identificable no personal” (es decir que no rastrea a un individuo específico) “puede ser compartida con algunos socios… a fin de permitir que estas compañías puedan tomar, por ejemplo, decisiones mejor informadas en relación a producción de contenidos, programación y publicidad”.
Según el reporte, a diferencia también de competidores como Samsung y LG, los televisores inteligentes de Vizio parecen obtener la información de tal modo que permite a anunciantes llegar a los usuarios en otros dispositivos, como su teléfono celular.
“La tecnología de Vizio funciona mediante el análisis de snippets de los programas que estás mirando, sea en televisión tradicional, sea por streaming de servicios en internet como Netflix. Vizio determina la fecha, la hora, el canal de los programas, además de si miras en vivo o grabado. Los patrones de visualización se conectan luego a tu IP, la dirección de internet que puede ser utilizada para identificar todo dispositivo en un hogar, desde tu TV hasta un teléfono”, afirma el artículo de ProPublica.
El reporte señala que la dirección IP puede cada vez más ser linkeada a individuos. El proveedor de datos Experian, por ejemplo, ofrece un servicio de “enriquecimiento de datos” que proporciona cientos de atributos como edad, profesión e “indicadores de riqueza” ligados a una dirección IP particular.
En una reciente actualización de su política de privacidad, Vizio dijo haber comenzado a proveer datos sobre hábitos de video de los consumidores a compañías que “pueden combinar esta información con otra información sobre dispositivos asociados a esa dirección IP”. ProPublica recuerda que las compañías de TV paga y de alquiler de video tienen prohibido por ley (la Video Privacy Protection Act, entre otras disposiciones) vender información sobre hábitos de visualización de sus clientes. Vizio sostiene, sin embargo, que dicha regulación no aplica para un fabricante de televisores.
La noticia viene a agregar un eslabón más a la polémica en torno a la privacidad que ha puesto sobre el tapete el fenómeno del big data. ¿Hasta qué punto es aceptable que las tecnologías de tracking se inmiscuyan en los hábitos de consumo del cliente y hagan fluir esa información hacia diversos intereses comerciales?; ¿hasta qué punto la masificación y despliegue de información crítica no es condición para el desarrollo de una industria y la calibración de productos y servicios que apunten a una mejor experiencia de video?





