Tech
EEUU
The Daily
May20,2015

En una carta abierta al presidente ejecutivo de Apple, Tim Cook, el inversor Carl Icahn escribió que cree que Apple ingresará a dos nuevos mercados a futuro: un coche eléctrico en 2020 y una TV UHD el próximo año. Con una participación de US$ 3.600 millones, a su manera, el ejecutivo no dudo en presionar a la compañía a lanzar un televisior de la marca.
Apple investigó nuevas características con capacidad de sustentar la fabricación de un TV de su marca, como la adición de cámaras equipadas con sensores para que los espectadores pueden acceder a llamadas de video a través del set.
El inversionista expuso en su misiva su esperanza de que la compañía comience a vender sets 4K de 55 pulgadas y 65 pulgadas, lo que podría generar ingresos de US$ 15.000 millones en el año fiscal 2016, sobre ventas de 10 millones de unidades.
Los rumores de un TV de Apple vienen desde hace años. Ya el fundador de la compañía, Steve Jobs, había revelado en su biografía que quería crear un "aparato de TV integrado que sea fácil de usar".
El actual CEO, Cook, también declaró reiteradas veces que la TV era un área de interés para la empresa.
Pero todos estos planes quedaron en nada, y Apple se enfocó en la creación de un paquete de canales de TV entregados a través de internet para sus dispositivos, para el cual ha tenido conversaciones con distintos programadores.
Otros de los productos que ha tenido a la compañía ocupada es el posible lanzamiento de una versión más delgada de su caja Apple TV con un control remoto rediseñado y renovado software, que no había sido actualizada desde hace tres años.
Hay múltiples motivos por los cuales se dejó de lado el desarrollo de una TV propia, primero las ventas de equipos han estado en baja o se han mantenido desde el 2009; debido principalmente a falta de innovaciones que motivarán a los consumidores y a los precios. Un claro ejemplo de ello son las ventas poco exitosas de TVs 4K verificadas hasta ahora, fundamentalmente por los elevados costes, que dejan a estos televisores en sus vitrinas, a la espera de una reducción de los precios.
También la relación coste/ventas de la fabricación es incierta, pues el gasto en el desarrollo de una pantalla de gran tamaño está muy por encima que el requerido en el caso de las tablets, Macs e iPhones.





