TV Paga
EEUU
The Daily
Oct2,2014

Alerta en el mercado de EEUU. Y alerta especial para los programadores de canales. Un creciente número de pequeños operadores de TV por cable, empieza a considerar que tanto ellos como sus clientes pueden prescindir de lo que consideran "costosos paquetes de señales de televisión".
De los más de 100 millones de hogares en el país suscritos a la TV de pago, cerca del 14% son servidos por compañías pequeñas que, en el mayor de los casos, tienen un millón de clientes. En otros, atienden a una clientela de menos de 100.
Puestas a afrontar costos cada vez más elevados de programación, algunas de estas empresas han empezado a cancelar abruptamente el servicio de TV, focalizándose en los servicios de internet y telefonía.
La situación de estas pequeñas compañías ha tenido mucha exposición en medios públicos, entre ellos The Wall Street Journal, que analiza esta problemática, citando referencias como los de Ringgold Telephone Co, en Georgia, y BTC Broadband en Bixby, Oklahoma.
Otras cableoperadoras están reduciendo algunos de los principales canales para manejar sus costos. Un caso que tiene mucha repercusión es el de Suddenlink Communications, que presta servicios a cerca de un millón de clientes. El operador de cable, séptimo grupo en importancia a nivel nacional, acaba de anunciar su plan de sacar de grilla a algunos canales de Viacom, como Nickelodeon y MTV. La compañía ha informado que ya está comenzando a firmar contratos de largo plazo con otros canales a fin de cubrir los casilleros vacíos que dejan estos canales, entre ellos con redes como TheBlaze (anteriormente GBTV), de Glenn Beck, y FXX, de 21st Century Fox.
Suddenlink reconoció esta semana que ha extendido a los suscriptores la posibilidad de escoger lo que quieren de la oferta de Viacom.
"Hicimos frecuentemente sugerencias a empresas como Viacom, que han exigido precios significativamente más altos, para vender sus canales de forma independiente o de pequeños paquetes", dijo Pete Abel, vocero de Suddenlink. "Hasta el momento, ninguna de estas empresas accedió a hacerlo", enfatizó, según refiere un reporte de Bloomberg.
La disputa, que ha tenido capítulos en otras temporadas, sin llegar a un final crítico, esta vez alcanzó niveles sin retorno en cuanto a negociaciones. Suddenlink aclaró en un comunicado que Viacom ha exigido un aumento de casi 50 en los costos de su programación, "incluso con una audiencia de sus canales en baja en los últimos años".
Viacom, en un comunicado, contestó y acusó a Suddenlink de rechazar su propia propuesta, destacando además que sus redes atraen la mayor parte de visualización que cualquier programador de cable. La programadora aclaró que había aceptado por un año la oferta de Suddenlink propuesta la semana pasada.
"Después de cinco meses de negociaciones, sin embargo, Suddenlink detuvo abruptamente la negociación con Viacom hace una semana", dijo la compañía en su informe.
Viacom contraatacó con recelo: "Vamos a informar a los clientes de Suddenlink sobre distribuidores alternativos para ver nuestra programación".
La decisión de retirar señales de tal calibre podría ser un acto a replicar por otros grupos de cable. Lo que acontece con la programadora gigante vale un resaltado pues se trata de un grupo sólidamente establecido en el mercado estadounidense del cable. Solo una cableoperadora, Cable One Inc., con un parque de 730 mil abonados, se ha resistido a la multioferta de Viacom.
Lo de Suddenlink debería analizarse por megagrupos colegas de la programadora pues supone una amenaza potencial para todas ellas. Estos cableoperadores son diminutos en comparación con Comcast, pero las tarifas que ellos pagan a las grandes compañías por derechos en la transmisión de sus programas, al fin, suman. Y mucho.
Los dueños de canales de TV paga, como es el caso de Disney y Time Warner, cobrarán este año un total de US$ 35.000 millones en concepto de licencias, según la estimación de SNL Kagan. Pero esa cifra podría verse erosionada si más players pequeños pasaran a engrosar la fila de desertores.
El presidente de BTC, Scott Floyd, estimó que si la compañía continuara transfiriendo a sus clientes los crecientes costos de programación, manteniendo su leve margen de rentabilidad, para 2016 las facturas de la TV por cable escalarían de US$ 60 a US$ 130.
“Pienso que el modelo de la TV está roto”, reconoció el directivo al WSJ.





