M&A
EEUU
The Daily
Dic14,2017

El gran M&A definido hoy deja varias lecturas. Por un lado, es indudable que vigoriza el clima de fusiones y adquisiciones entre grandes players del entretenimiento audiovisual. No hay en la actualidad gigante tradicional que esté fuera del juego de buscar consortes. ¿Qué endurece esa tendencia en los clásicos de la industria? Principalmente, la amenaza de los jugadores de la nueva era, como Netflix y Amazon, y la multiplicación de la oferta streaming en todo el mundo. Los viejos reyes del audiovisual se sienten ateridos por el nivel alcanzado por rivales que ganan volumen año a año y no dudan, con la venia de sus accionistas, a cerrar filas y fortalecer sus carteras en el caso de los compradores y asegurar los intereses de los accionistas en el caso de los fusionados. Esa onda de fusiones y adquisiciones en el sector se disparará en este 2018 a niveles "nunca vistos", coinciden notables analistas de Wall Street.
En otro sentido, la onda expansiva de esta fusión se hará sentir en varios espacios de negocios pero muy particularmente en el terreno de los derechos deportivos. En América Latina, por ejemplo, ya está bajo análisis el efecto de dejar en el mismo frente a contendientes del fuste de FOX Sports y ESPN. Otro impacto se da en Hulu, hasta ahora una plataforma compartida por tres cadenas abiertas estadounidenses (NBC, ABC y Fox). Aquí el peso a la hora de decisiones queda notoriamente desparejo para NBC.
UNA CIFRA ASTRONÓMICA
En la que es considerada la mayor apuesta de los jugadores del modelo clásico de entretenimiento audiovisual frente a la arremetida del streaming, Walt Disney Company ha logrado cerrar finalmente este jueves el acuerdo de adquisición de los estudios de cine y televisión de 21st Century Fox y canales como FX Networks y National Geographic por US$ 52.400 millones (más otros casi US$ 14.000 millones si se suma el traspaso del pasivo). Inmediatamente antes de la formalización de la operación, 21st Century Fox separará de los activos que pasan a Disney a la estaciones Fox Broadcasting y las redes Fox News Channel, Fox Business Network, FS1, FS2 y Big Ten Network.
Disney se encamina así a erigirse en el gran proveedor de contenidos de cine y televisión, con capacidad para establecer pautas en el mercado y fijar tendencias en producción y distribución.
La virtual fusión -los dueños de Fox pasarán a controlar el 25% del capital de Disney una vez que se complete el proceso de venta- deberá aguardar el visto bueno de las autoridades regulatorias estadounidenses, en un proceso que puede demandar más de un año. Se presume que, en orden al actual contexto político norteamericano, las autoridades anti-trust darán luz verde a la operación.
La compañía liderada por Bob Iger tendrá bajo su poder la prolífica cartera de marcas y franquicias de su poderosa rival, incluyendo su red de distribución internacional, canales de televisión paga y el control accionario de la plataforma streaming Hulu. El acuerdo comprende además a 22 de los canales deportivos regionales de Fox con derechos para televisar juegos en vivo estadounidenses de básquetball, hockey y los populares juegos universitarios.
El footprint global de Disney se expandirá también con la adquisición de activos satelitales internacionales de Fox, incluyendo los DTH Star TV en India y un 39% del proveedor europeo Sky, así como derechos deportivos en varios países.
ACCIONES Y TRASPASO DE ACTIVO EN DETALLES
La fórmula de traspaso se hará mediante un intercambio de acciones, casi el mismo procedimiento que empleó Disney para hacerse de los estudios de animación Pixar (en 2006, por US$ 7.400 millones), Marvel (2009, US$ 4.000 millones) y Lucasfilm (2012, US$ 4.000 millones).
Bajo los términos del acuerdo, los accionistas de 21st Century Fox recibirán 0.2745 acciones de Disney por cada acción de 21st Century Fox que posean (sujeto a ajustes por ciertas obligaciones tributarias según se describe a continuación). La relación de intercambio se estableció sobre la base de un precio promedio ponderado por volumen de 30 días de las acciones de Disney.
El grupo de Burbank también asumirá aproximadamente US$ 13.700 millones de deuda neta de 21st Century Fox. El precio de adquisición implica un valor patrimonial total de aproximadamente US$ 52.400 millones y un valor total de transacción de aproximadamente US$ 66.100 millones (en cada caso basado en la relación de cambio establecida sin asumir ningún ajuste) para el negocio adquirido por Disney, que incluye activos consolidados junto con una serie de inversiones de capital.
Combinando con los activos actuales de Disney, una vez que se logre la aprobación de los reguladores, se encuentran los negocios de producción cinematográfica de 21st Century Fox, incluyendo Twentieth Century Fox, Fox Searchlight Pictures y Fox 2000, hogares de Avatar, X-Men, Fantastic Four y Deadpool. También de otras creaciones de relevancia como The Grand Budapest Hotel, Hidden Figures , Gone Girl , The Shape of Water y The Martian, y sus unidades creativas de televisión, Twentieth Century Fox Television, FX Productions y Fox21, generadores de The Americans, This Is Us, Modern Family, y The Simpsons, entre una lista de programas de televisión populares en todo el mundo. Disney también adquirirá FX Networks, National Geographic Partners, Fox Sports Regional Networks, Fox Networks Group International, Star India y los intereses de Fox en Hulu, Sky plc, Tata Sky y Endemol Shine Group.
“Disney se está convirtiendo en el Wal-Mart de Hollywood: enorme y dominante”, ha dicho el analista de B. Riley FBR, Barton Crockett. “Eso va a tener gran influencia en toda la cadena de suministro”, señaló.
Se anunció que el presidente ejecutivo de Disney, Bob Iger, de 66 años, extenderá su mandato hasta fines de 2021 a fin de supervisar la integración de los negocios de Fox (en principio tenía previsto su retiro en julio de 2019). El acuerdo, por otra parte, pone fin a más de medio siglo de expansión de la compañía fundada por Rupert Murdoch.
Las razones que explican tamaña inversión son multi-dimensionales. Es gravitante la estrategia de resistir el embate de los gigantes de internet, bajo el liderazgo de Netflix, pero también deben contarse vicisitudes familiares del clan Murdoch, entre otros factores.





