Ucrania
Internacional
The Daily
Mar7,2022

Las compañías de la industria audiovisual internacional están mostrándose muy activas en la guerra entablada por el gobierno ruso contra Ucrania, tanto por las medidas violatorias de la libertad de expresión de la administración Putin como por solidaridad con el país invadido. Durante la semana pasada, numerosas cadenas de noticias decidieron dejar de transmitir desde territorio ruso tras la aprobación del parlamento nacional, la DUMA, de una ley que convierte en un acto criminal el considerar "guerra" al artero ataque a un país democrático. La ley rusa contempla penas de hasta 15 años de prisión si se “distribuyen noticias falsas” de las operaciones militares en Ucrania. El gobierno de Vladimir Putin niega estar en guerra y niega haber invadido territorio de su vecino.
CNN, por ejemplo, ha dejado de tener desde el viernes pasado tres corresponsales reportando desde Rusia y su base en Moscú.
Antes, la BBC sacó a sus reporteros del país a raíz de la aprobación de la legislación. “Esta legislación parece criminalizar el proceso del periodista independiente. No nos deja otra opción que suspender temporalmente el trabajo de todos los periodistas de BBC News y su personal de apoyo dentro de la Federación Rusa mientras evaluamos todas las implicaciones de este desarrollo no deseado”, justificó el director general de la BBC, Tim Davie.
Por la misma razón, la española RTVE ha decidido de forma temporal dejar de informar desde Rusia mientras se analiza la situación creada para sus profesionales por la aprobación de la norma.
La oleada de televisoras retirando a sus periodistas del territorio ruso incluye, además, a las alemanas ZDF y ARD, la RAI italiana, la canadiense CBC y Bloomberg TV. El editor en jefe de Bloomberg News, John Micklethwait, escribió en una nota al personal: “Con gran pesar, hemos decidido suspender temporalmente nuestra recopilación de noticias dentro de Rusia. El cambio en el código penal, que parece diseñado para convertir a cualquier reportero independiente en un criminal por pura asociación, hace que sea imposible continuar cualquier apariencia de periodismo normal dentro del país”.
La reacción de players de la industria audiovisual internacional alcanza a la emisión del canal Russia Today y a la agencia de noticias Sputnik. La Unión Europea ha tachado a las empresas dependientes del gobierno ruso como propaladores de mentiras. Los países de la UE aprobaron el miércoles pasado la suspensión de las emisiones en Europa de ambas alegando que son instrumentos de desinformación del presidente ruso, Vladimir Putin, en plena invasión rusa de Ucrania. Numerosos operadores de TV paga de distintas partes del mundo se han plegado al rechazo a Russia Today, quitándolo directamente de sus line-ups de canales.
A las cadenas de información se le ha sumado Netflix con una acción de varias puntas, iniciada con la baja del servicio en Rusia (operado por Entertainment Online Service, empresa subsidiaria de National Media Group). El 28 de febrero, la compañía explicitó que “dada la situación actual” dejará de emitir los canales de televisión estatales rusos. Netflix se ha negado a cumplir con la nueva ley audiovisual de Rusia, que la obligaría a incluir una veintena de canales públicos para poder operar en el país. También ha detenido la producción de todas las próximas series en ruso, incluida la nueva versión contemporánea de Anna Karenina, el primer seriado ruso original del líder del streaming mundial, y Zato, drama de detectives neo-noir.
Anteriormente, The Walt Disney Company puso en pausa el estreno de nuevas películas en Rusia. Tras ese anuncio se le plegaron Warner Bros. que confirmó la cancelación del estreno en Rusia de The Batman (viernes 4) y Animales Fantásticos: Los secretos de Dumbledore, y Sony Pictures que expuso públicamente que "dada la acción militar en curso en Ucrania y la incertidumbre y la crisis humanitaria que se desarrolla en esa región" han decidido cancelar los estrenos planificados en el país.





