Audiencias
EEUU
The Daily
Ago24,2015

El favorito en la compulsa del Partido Republicano, Donald Trump, se está convirtiendo por estos días en la “menta de gato” de los programadores de la TV estadounidense.
En un reporte despachado este lunes por la agencia Associated Press, firmado por David Bauder, desde Nueva York, el periodista usa la palabra “catnip” para caracterizar el efecto de atracción que el desenfadado multimillonario está suscitando en la TV, particularmente en los canales de noticias. Se atribuye a la menta de gato innumerables propiedades benéficas para la salud, incluyendo las afrodisíacas.
Reseña el artículo: la entrevista que el 16 de agosto hizo el programa Meet the Press, de la NBC, al candidato republicano, tuvo su mayor audiencia en más de un año. El éxito llevó a que sus principales competidores -This Week de ABC y Face the Nation de la CBS- concertaran este domingo sendas entrevistas telefónicas con el empresario neoyorquino. La entrevista de Jake Trapper para la CNN, en un especial de prime time la semana pasada, arrojó el mejor rating del mes en esa hora, lo que llevó al canal a repetirla dos noches más tarde. Dos entrevistas hechas en lo que va del mes para el programa de Sean Hannity, por Fox News, alcanzó cerca de los 2,2 millones de espectadores, muy por encima de su audiencia normal. La semana pasada un meeting municipal de los republicanos en New Hampshire mereció coberturas en vivo. Y tanto la CNN como Fox News hicieron a un lado programación regular del viernes para hablar con Trump en su incursión por Alabama.
El fenómeno mediático llamado Donald Trump comenzó a avizorarse ya a comienzos de este mes, en ocasión del debate entre precandidatos de la primaria republicana, que con 24 millones de telespectadores hizo del envío el programa más visto en la historia de Fox News. A nadie se le escapa que los exabruptos del magnate -sus destempladas opiniones sobre inmigración latina, la nacionalidad de Obama, el calentamiento global y hasta sobre las cirugías estéticas de la cantante Cher- constituyeron el motor más grande de interés del debate.
Definitivamente, Trump ha ganado un nivel de cobertura que se alimenta a sí mismo.
Consciente de este poder, y manejando perfectamente el ethos del demagogo magnánimo, Trump llegó a sugerir en una entrevista con la revista Time que pediría a la CNN destinar US$ 10 millones a obras de caridad, a cambio de su participación en el próximo debate de los postulantes del Gran Viejo Partido.
Consultado por el periodista de AP, el consultor y ex director de la oficina de la CNN en Washington, David Bohrman, reconoce el imán que el candidato significa hoy para los medios, equivalente o retroalimentado en su posición de líder en las encuestas. “Él es Donald Trump y nunca sabes con qué te puede salir”.
La impredictibilidad de Trump es un bonus, asegura Bauder. “Sus comentarios críticos sobre las preguntas que la periodista de Fox Megyn Kelly le hizo durante el debate, vertidos en una entrevista con Donn Lemon por CNN, puso lo que habría sido una somnolienta conversación de viernes por la noche de agosto en los principales títulos de todo el fin de semana”.
A este punto, no se sabe bien si la desproporcionada atención que genera Trump se debe a que lidera las encuestas entre los dieciséis candidatos republicanos, o porque los productores saben que, mediático al fin, sus extravagancias redundarán en rating seguro.
“Al fin y al cabo, ¿importa realmente si son válidas estas razones para explicar semejante cobertura?”, se pregunta (retóricamente) Bohrman. “No hay muchos otros asuntos cautivadores hoy en la televisión. Trump es nuestro reality show de la temporada”.





