Análisis
Norteamérica
The Daily
Sep14,2015

La transmisión OTT está produciendo un efecto dañino en la industria, de acuerdo con el cofundador y CEO de Ethnic Channels Group, Slava Levin.
“La OTT, desregulada y en verdad sin oposición, ha creado una intersección para la industria del satélite, la industria del cable, para la industria IPTV, para todo el ámbito del broadcasting. Y creo sinceramente que el satélite será el más afectado”, sostuvo el directivo, en declaraciones al portal Via Satellite.
Ethnic Channels Group está basado en Canadá, donde el IPTV es autorizado del mismo modo como el cable y el satélite. La OTT, sin embargo, cae dentro del régimen de excepción de medios. Y mientras que el IPTV está típicamente vinculado a un proveedor de servicio de internet (ISP) específico, la OTT es indiferente al ISP, lo que significa que toda conexión puede llevar a los espectadores a un operador OTT. La falta de reglas, según Levin, ha convertido a la OTT en caldo de cultivo para la piratería, lo que hace prácticamente imposible competir con ella.
“En la esfera OTT, específicamente en un contexto multicultural, ha habido un enorme flujo de operadores que están distribuyendo contenido de forma ilegal. Ellos no tienen derechos sobre sus contenidos. Esos mismos operadores están pues revendiendo a mis clientes, a un precio mucho más barato, aquel contenido sobre el que tengo derechos. Eso me obliga a reducir el precio si quiero mantener a ese cliente en mi sistema, independientemente de si es cable o satélite, o lo que sea: mis márgenes se van a reducir debido a que yo pago por ese contenido y tengo que entregarlo”, planteó Levin.
“La OTT ha incidido drásticamente en mi negocio de una forma negativa. Y ha incidido en la industria de una forma negativa”.
Si bien dijo que la OTT no es algo inherentemente malo -Ethnic Channels Group puso en marcha en 2007 NexTV, su propio servicio OTT- reconoció que presenta serios desafíos para la industria. La compañía continúa creciendo en sus principales mercados: Estados Unidos y Australia, además de Canadá. Y tiene planes de expansión en marcha para el lanzamiento de canales orientados a poblaciones expatriadas en África, China, India y Rusia, entre otras plazas. Pero no está tan seguro del rol que habrá de tener el satélite en tal expansión.
Satélite corre en desventaja
Y comparó la situación actual respecto a lo que el satélite representaba diez años atrás, tras la fundación de la compañía en 2004. Por caso, Ethnic Channels Group utilizaba el satélite para retransmitir al cable, pero hace seis o siete años cambió por fibra óptica. En un comienzo, los cable operadores o bien no tenían capacidad o no estaban interesados en el suscriptor multicultural. Ahora el avance de la tecnología es tal que el satélite quedó por detrás de las necesidades del broadcaster.
El negocio de la firma canadiense requiere de una amplia red de enlaces para llevar contenido internacionalmente, a países con altas tasas de inmigración de habla inglesa. Según Levin, parece más pragmático para una empresa como la suya confiarse al satélite, pero el costo lo hace menos viable de lo que se presume a simple vista.
Desde la perspectiva de Levin, por mucho que guste tener una plataforma DTH sirviendo a audiencias multiculturales en Norteamérica, Australia y alrededor del mundo, financieramente no es una empresa viable. Y expresó su incertidumbre sobre lo que habrá de deparar al satélite, ya que si en calidad es comparable a lo que se entrega vía internet o IPTV, en materia de costos va en clara desventaja.
Muchos operadores de satélite están ahora ofreciendo o creando nuevas formas de apoyar el IPTV y la OTT, además de las transmisiones lineales tradicionales. Si la OTT es o no amigable con la industria seguirá siendo materia de debate. Lo que no está en discusión, a esta altura, es su impacto cada vez más gravitante, analiza el reporte de Via Satellite, firmado por Caleb Henry.





