Políticas
UE
The Daily
Jun6,2016

Caída de la visualización de TV en vivo; mercados crecientemente fragmentados, con más canales y servicios on demand en oferta; ingresos publicitarios en leve aumento tras el piso de 2008; un sector de la distribución en constante cambio, con la emergencia de proveedores OTT y agregadores de contenido, son algunos de los indicadores de transformación del sector audiovisual europeo analizados bajo la lupa del regulador.
El nuevo informe On demand services and the material scope of the AVMSD (por Audiovisual Media Services Directive, legislación actualmente aplicable al broadcasting y VOD en Europa), divulgado este viernes por el Observatorio Audiovisual Europeo, insta a considerar “si aún es necesaria una intensidad regulatoria diferenciada” frente a las fronteras crecientemente borrosas entre televisión y on-demand.
¿Sigue siendo justificable que la AVMSD imponga reglas más estrictas a la televisión y más suaves al on-demand, en temas tan diversos como protección a menores, promoción y distribución de contenidos europeos, publicidad y teletienda?, plantean los autores del informe Francisco Javier Cabrera Blásquez, Maja Cappello, Gilles Fontaine y Sophie Valais.
De acuerdo con el informe, los proveedores de servicios VOD vienen de prácticamente todos los eslabones de la cadena de valor audiovisual. De la esfera tradicional de cadenas de televisión y operadores de telecomunicaciones, pero también de productoras y distribuidoras de cine, agregadores de contenido, plataformas que comparten video e incluso de archivos audiovisuales y fondos públicos de promoción. Tal complejidad hermana modelos de negocio con nuevos actores y nuevos roles, lo que se suma a la prestación de nuevos servicios y nuevos hábitos de consumo.
Las implicancias de esto en términos legales están en el centro del debate actual sobre la revisión de la directiva vigente (AVMSD). Solo un cierto tipo de servicios VOD califica como Servicio de Medios Audiovisual, sobre la base de dos criterios específicos: deben ser como la TV (TV-like) y deben caer bajo responsabilidad editorial de un proveedor de servicio de medios audiovisual. Esto debiera ser evaluado caso por caso y analizar si algunos servicios no aplican para marcos regulatorios diferentes, como podría ser la directiva de E-Commerce.
No escapa tampoco a esta consideración el hecho de que la ampliación del ámbito que comprende a tales servicios desborde en la actualidad la definición de AVMS (básicamente servicios no-TV like) y/o proveedores que caen fuera el área geográfica pero que se dirigen a audiencias europeas (incluso con una presencia significativa en la región en términos de cuota de mercado).
“Ahora que la oferta de servicios audiovisuales se ha desarrollado en muchas áreas y que el consumo de los espectadores ha cambiado, el terreno se ha vuelto inestable y el debate sobre el ámbito de aplicación de la AVMSD se ha relativamente intensificado”, señala el informe en su prefacio, firmado por Maja Cappello, coordinadora de IRIS, del Observatorio Audiovisual Europeo.





