Research
Europa
The Daily
Dic20,2016

La cantidad de suscriptores siempre había sido una vara para determinar el éxito o el fracaso de la televisión paga tradicional. Hasta hace muy poco tiempo, más clientes, significaban éxito seguro. Si había bajas de suscriptores, claramente habría pérdidas. El más reciente reporte de IHS Markit, que ha cuantificado el desempeño de las compañías de cable en el mercado europeo, muestra un cambio notable en la percepción.
El estudio anual European Broadband Cable Yearbook 2016 halló que los ingresos de la TV paga fueron de € 22.400 millones en 2015, por arriba de los € 21.200 millones de 2014. El número favorable se alcanzó pese a una pérdida de abonados. El balance de la investigación reveló que al cierre de 2015, había 55,1 millones de hogares suscriptores a servicios de TV paga en el continente, un 1% por abajo de los 55,7 millones contados al final de 2014. Es decir, las operadoras de cable tuvieron una mayor facturación pese a la baja de clientes.
Pese al incremento del cord cutting, y la creciente competencia de OTTs, que se han llevado cientos de miles de sus clientes, los cableoperadores europeos se han sostenido y defendido efectivamente sus finanzas con el despliegue de servicios de primera calidad, como internet de alta velocidad de hasta 1 Gbps y, en menor medida, con el ingreso de ofertas de excepción como los canales Ultra HD. Ese tipo de servicios ha resultado clave para generar más ingresos en un ambiente hostil por la cantidad de ofertas existentes y la indetenible migración de suscriptores.
El 54 por ciento de los hogares con cable de la Unión Europea optaron por servicios de alta definición durante el año, en tanto una clara minoría lo hizo por canales Ultra HD, que recién está comenzando su historia en el territorio. Solo unos pocos operadores, entre ellos NOS de Portugal los ha incorporado a sus line-ups.
Los analistas proyectan que esta primera avanzada de señales doblando la calidad de imagen HDTV servirá para alentar la aceptación del nuevo formato 4K. Los analistas de IHS observan que las velocidades más rápidas que aporta la banda ancha europea de los cableoperadores, el despliegue de canales Ultra HD y servicios SVOD, más una integración a su oferta de servicios como Netflix, que parece coexistir perfectamente con su line-up tradicional, está teniendo un impacto positivo en sus indicadores financieros.





